sábado, 31 de mayo de 2025

Mi madre y casi yo, y Feijóo, pero no mi güela.

Desde que la bruja de la bola me enseñó a ser selectivo con mis recuerdos me llegan a la memoria vivencias familiares que tenía olvidadas. Yo soy más de chismes de lavadero municipal que de la familia, y los hijos primero. Llegó la familia, llegó mi madre. Hoy me levanté de niño con triquiñuelas sin ningún propósito. Curioso, porque yo, como Feijóo, esbozo los días con un largo adiós... en este país solo existen dos opciones de putrefacción: "democracia o mafia". Feijóo me mete la duda en la cabeza y antes de que se convierta en problema extremo pienso manifestarme el 8 de junio en Madrid para luchar contra la "degradación" del Gobierno de Sánchez. El "sanchismo" es cosa mala. Ay, ya vale, voy al caso que hoy me obliga a escribir antes de que se acaben los renglones. Hoy me levanté de niño recordando a mi madre cuando decía que iba a morir a los 60 años porque en adelante era todo doloroso y triste. Como Feijóo, mi madre no dio pie con bola y erró con los 60, con los 70 y de fijo que errará con los 80. Mi güela hubiera apostado a partir de los 90, como ella. En fin, estoy completamente vivo y feliz y hoy decidí celebrar la vida. Si la quieren celebrar conmigo nos vemos en Les Seniaes después de la siesta. Gracias.

viernes, 30 de mayo de 2025

Ahora sí que son malos tiempos de verdad.

En casa, de siempre oí que son malos tiempos, que no llegamos a fin de mes, que esto va de mal a peor y que no sé dónde vamos a parar. Mis padres repetían lo que otros decían, españoles decentes, que diría Feijóo, sin embargo, mi güela sabía que tarde o temprano se iría el "irrepetible" y llegaría otro, también en nombre de Dios. Mi güela murió. Murió el "irrepetible". Y sí, en nombre de Dios, llegó por el camino del manicomio otro. Mi güela lo sabía y el triunfo de Trump (el otro) lo confirma. El mundo es un torbellino ideado por el mal donde se revela prescindible la democracia para alcanzar los cielos y con ellos el poder, algo impensable en una democracia como Estados Unidos. Ahora sí que son malos tiempos de verdad. "Vengan y verán" -les dijo Jesús el Cristo-, que mi güela tenía razón: Donald Trump, Vladímir Putin y Benjamín Netanyahu. Tal vez las "armas de destrucción masiva" de Saddam Hussein hoy por hoy les importaría nada, como a Aznar. Lo tengo escrito por ahí: "Una democracia donde la verdad ha dejado de ser importante está en peligro". (El ciudadano elige qué leer, a quién votar, a quien seguir y tras él, por subsistir, van los medios de comunicación sin apenas credibilidad en busca de la verdad). Gracias.

jueves, 29 de mayo de 2025

Democracia cautiva.

En tiempos del reinado de los demagogos como maestros de la posverdad, la meta ha de ser salvar a los políticos para que no muera la democracia. Uno de los efectos más perniciosos de la demagogia es que, con malas artes, con el vilipendio y el improperio por difamación la posverdad está logrando convencer a todos de que todos los políticos, o casi, son delincuentes y, quizá lo son, de hecho lo son (sin nombres ni partido para no dar pistas a la UCO). La moda de estos tiempos consiste en desacreditar a los políticos para acercarse a la política y con ella al poder. Y es que nadie tan interesado por el poder como el que reniega de los políticos; nada tan inmoral e indecente como quien va por la vida de salva patria sin más evidencia que su ambición y tal vez su resentimiento. ¡Vaya!, nombro a los políticos como valedores de la democracia y nada más lejos de la verdad. Tienen la democracia en sus manos y el "poder" en sus bolsillos. Aunque es de justicia reconocer que sin ellos las cosas irían peor. Libertad de expresión para salvar a la sociedad de la indecencia. (Sin que sirva de precedente, de soslayo, un jueves al azahar, dignifica la política y a los políticos como mal menor, para que no se convierta en mal mayor). Gracias.

miércoles, 28 de mayo de 2025

"¡A la mierda!".

Habiendo solicitado a la mujer de ayer un beso casto de despedida, la respuesta no pudo ser más cortante: "¡A la mierda!". ¿Recuerdan el de soslayo de la mujer de ayer? Yo sí. ¿Y saben qué? Que a la mierda se puede ir ella sin un beso casto, o si le quedan palmeros que se los den ellos. Y va a ser que no. Cuando el amor que fue no puede acortar las distancias, las difamaciones nos convierten en distanciados, entonces, sucede que nos hacemos entes reactivos, y nuestra luz no es más que el reflejo de la conducta de otros, nunca de nuestras propias convicciones. "Mujer que no debe ser nombrada", que te vaya bonito, que el fulgor de una satisfacción te acompañe, y además, o no obstante, no se te olvide decir te quiero, porque entonces no te elegiría para ser luz inconfundible. Cada vez que actuamos para contrarrestar la indiferencia de alguien con indiferencia, la mentira con otra mentira y la hipocresía con más hipocresía, solo transmitimos oscuridad. Mujer que el amor te vino a visitar con una ansiedad provocada, no olvides que la impasibilidad del ánimo agrieta el alma, si no lo rompe. (Que el espejo en el que te miras al alba te convierta en princesa cuando habites la bioluminiscencia de las luciérnagas). Gracias.

martes, 27 de mayo de 2025

De musa a mujer.

Mujer: No busques el amor del poeta en Les Seniaes donde ya siempre serás rechazada y descansa en tu mundo onírico, o búscalo dentro de ti. (Qué poco tú siempre te has querido). Yo también sé que dentro de ti, tú, no tienes trato ni querencia ni nada que valga la pena compartir desinteresadamente. Desinterés: "desprendimiento de todo provecho personal, próximo o remoto", según la RAE. Nunca un desinterés tan interesado. Pudiendo ser buena gente elegiste lo contrario. "Te trataré bien, estaré a la altura de todas tus locuras". ¿Recuerdas? Y pregunto: ¿Qué pena merece el monstruo que destroza con el peor odio la salud mental de una desvalida amordazada? El amor como invento humano no se creó para darle luz a la vida, sino para impedir que andemos por ella a oscuras. "... y no se dio por vencida y trató de buscar el amor que fue del poeta en Les Seniaes donde todo comenzó, también donde su animadversión se hizo insoportable". No volverás a ser persona de un café y unas pastas de té en interesante conversación en el bar de la esquina. Tu porvenir está escrito, mientras llega, camina sin pisarlo. (El amor necesita tiempo para florecer, una vida para madurar y un minuto de gloria para echarlo a perder). Gracias.