viernes, 14 de octubre de 2011

Un amigo de ahora

Un amigo de ahora me dice que si ganan los que están se tira al monte... Mi amigo de ahora no sabe lo que dice, pero no le quito razón. Si se tira al monte, que no lo sé, se tirará por razones opuestas: por el peso del pasado y por lo difícil del presente. Un presente que tiene poco más de siete años, o sea que también es pasado; por lo tanto, digamos que mi amigo de ahora no tolera los malos recuerdos. La campaña electoral que se avecina será un gran festival de boleros donde siempre muere o sufre un amigo de ahora preso de las veleidades de una esperanza iluminada pero imposible, tan imposible como pagar impuestos sin trabajar. La tolerancia y las concesiones a la impunidad, el dejar hacer a unos cuantos que han emborronado de desgracias la historia y el buen nombre de una patria. Lo seguro es que esta será la campaña de los desechos y los nuevos ricos. Mi amigo de ahora lleva más de dos años en el paro y no lo veo capaz de doblegar sus realidades. Mi amigo de ahora ha perdido la fe: ahí está el quid de la cuestión. Además de vivir los cincuenta y tantos años que también. "El peligro de vivir una edad sin trabajo y con facturas". Si fuera el título de una película de terror le presagiaría gran éxito. Como también seria exitoso el titulo de un libro autobiográfico: "Diario sentimental de un político". Un amigo de ahora, un hombre bueno y un sueño, otro amor para el olvido... Me pregunto a quién votaría mi amigo de ahora de seguir trabajando, es muy reservado, supongo que se quedaría en casa como si no pasara nada. Porque mi amigo de ahora es un ciudadano de ahora. Así las cosas, y así seguirán siendo hasta que la muerte nos separe. Amén. Por cierto, algunos, viéndolo venir, ya ganamos la absolución de María, la Magdalena, y su suegro carpintero. (Un verdugo no se redime suicidándose, aunque algo es algo).

Nos pasa por dejarnos llevar

El maltrato a la naturaleza no tiene tregua y persiste la inhumana costumbre de intentar dejar a nuestros hijos sin la herencia legada por nuestros antepasados. La perseverancia solo es virtud si tiene que ver con el bien común. Como seres humanos no podemos entregar vencidos los sueños que en algún momento de nuestras vidas, quizá cuando éramos humanos y creíamos en la utopía eran sueños realizables. Vamos por un camino pedregoso, cada día nos alejamos más de nuestras obligaciones para con el medioambiente. De nuestras benditas realidades que son posibilidades claras de futuro. Un clamor. ¿Qué Padre nuestro que estás en los cielos ha de seguir perdonando nuestras irresponsabilidades? ¿Acaso no somos nosotros quienes debemos conservar el patrimonio medioambiental? Y luego está la pobreza y la enfermedad. ¿En qué nos hemos convertido? La globalización imperialista nos está matando y la economía prima sobre todo lo demás. "Aconsejar economía a los pobres es a la vez grotesco e insultante". Oscar Wilde. Grotesco y humillante: Política medioambiental. Hay quien dice que el amor es un invento del humano ser. Pues de lo que nos habla el amor, además, es de un ser humano obligado con su entorno natural. Por el futuro de nuestros hijos debemos ser intransigentes. Ni una lágrima por quien desprecia la naturaleza. Lo trascendental es la indiferencia ante el medioambiente.

Crear

Cada verso refugiado en un sentimiento es una emoción.
Palabras que delatan lo que no se conoce;
el verbo exclusivo que jadea en la plenitud de un éxtasis.

Crear es descubrir lo que se ignora siendo conocido... Se sabe que existe, que está ahí, pero hay que crearlo. Para crear, un creador debe mirar hacia sus adentros y descubrir lo que siente.

Y aún así... Rox...

En todo ser humano existe el germen de la poesía, pero no siempre nos damos cuenta, porque si no va acompañada de la frescura de una sonrisa y unos ojos decidores nunca será poesía.

Las metáforas cargadas de ensueños, la incógnita del las auroras resplandecientes, la brisa de un mar y sus brumas, la incógnita del arrobamiento, la magnanimidad de un beso, el esplendor de la conjunción. La espiritualidad que provoca una mirada de soslayo... la disímil conjetura del amor.

Mientras los poetas sean capaces de expresar sus sentimientos, a los enajenados de la vida nos queda una esperanza... de amor por ella.

Poetas que os dejáis llevar por la incógnita del embeleso... Crear.

jueves, 13 de octubre de 2011

Mí ánimo culpable

Vengo del supermercado de reñir con la cajera. No era mi intención reñir con la cajera, que yo fui a comprar y no a reñir. Pero me quería timar en el cambio y eso sí que no. Monté una algarabía de mucho cuidado... Y mientras, la fila se hacía enorme: unos que si iban a trabajar y que el tiempo, otros que si la comida y "les cames sin facer", en fin, que tuvo que venir el encargado y en un verbo asunto resuelto: Yo negligente, el euro para ella. (Se perdió todo el respeto y la razón que se merece un cliente). Lo cierto es que tengo un mal día, me levanté con el paso cambiado (como la cabra de ayer en el desfile). Ay, como llegue a la noche así, me iré con la botella a echar un trago o más, me emborracharé que cada vez somos menos. Es deprimente, un día te levantas y una vecina menos (viuda claro. Un día tendré que resolver el enigma de las viudas. Solo hay viudas, qué harán con los viudos... adónde los meterán...), un amor y otros besos me ha abandonado. Mí ánimo a elegido un mal día para aprovecharse de mí. Ciego de ira por la cajera y con el corazón roto por el amor ido, creo que solo puedo hacerle frente emborrachándome, no estoy dispuesto a permitirme tan siquiera una tregua. Mí ánimo culpable. Sé que está mal beber, que es mal ejemplo, pero hoy lo necesito... o no ¿? Quiero decir que sí, que está mal beber, que es mal ejemplo, pero estoy seguro de no cometer ningún crimen, porque hay pueblos que ocupan gran parte de su tiempo a emborracharse. Hoy, en mi cotidiana batalla con la psicosis haré de cristiano y los abstemios mahometanos caerán como pasto de mi ira... Los libros de historia nos enseñan y dicen que en la India, en tiempos de la colonización, cien mil británicos consumidores de carne y güisqui, vencieron a doscientos cincuenta millones de abstemios y vegetarianos. Aunque reconozco que estos pueblos bebedores que propician guerras (preventivas) son naciones que no les acompañan para nada la justicia ni los derechos humanos... No estoy interesado en recordar a nadie que soy mortal, tampoco pediré amparo por ser otra persona, así que hoy beberé y me emborracharé en la noche desvelada hasta perder el control. Cerraré el confesionario y solo estaré para mí y la botella.

Fidelidad

Es un clamor,
es la confusión:
Es la fe.

Fe en que el silencio nos devuelva parte de lo que le hemos dado,
Fe en que la esperanza,
que tiene la potestad de perdonar nos salve.

Aunque el amor camine por los vericuetos del olvido; aunque a veces se estanque en recodos amenazantes; aunque se le llame de otra manera ante diferentes circunstancias que se vea sometido; aunque se disipe entre la rutina; aunque vuele por el espacio perdido; aunque no se vislumbre a corta distancia y en apariencia resulte inalcanzable, nunca dejara de latir, de expresar en cada nota su existencia, sus sueños, sus deseos, sus ilusiones, sus fantasías y sus ansias de vivir. El amor siempre estará presente como un estigma sobrenatural, imborrable, persistiendo sin importar el tiempo por infinito. "En los ojos del joven arde la llama; en los del viejo brilla la luz". Víctor Hugo.