domingo, 5 de noviembre de 2017

La buena panadera.

¿Verdad que recuerdan un día en la panadería que Ian de buena mañana con la cara de pillo rompió dos huevos de gallina? Bendita panadera y su sonrisa de tranquilo señor no tiene importancia. Indudablemente en la vida basta con estar atento y aprender, poner voluntad y querer, sobre todo querer, ay, querer aprender, quise decir. Pues la buena panadera (desde hoy la rebajo de bendita a buena), en el mismo lugar donde tenía expuestos los huevos de gallina y a la misma altura, puso otros huevos pero de chocolate con una sorpresa dentro. No me pregunten sobre los huevos de chocolate a no ser lo que cuestan 1,20€. Más o menos lo que cuesta una docena de huevos de gallina. Aprende rápido la buena panadera. En el pueblo de Patricia, como el refrán: "El más tonto hace relojes". Con perdón. Gracias.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Esto no tiene fin.

A Patricia le sienta bien el embarazo, está más guapa que siempre. Ian también está más guapo que siempre pero le sienta mal el resfriado, no puede ir a la guardería y en casa es un espanto. Estoy de la Patrulla Canica que la vomito. ¿Alguien sabe si Catalunya es española o francesa? La Virgen del Pilar no quiso ser francesa pero Catalunya no sé. ¿O Catalunya Catalunya como Suiza? Estoy descolgado del mundo real. Y atarantado de la cabeza. El ginecólogo a Patricia le dice que más o menos una semana, o dos, o vaya usted a saber: no le pone fecha al parto. Lo peor Ian. Es mucho más complicado ser güelu de lo que pensaba, si lo llegué a pensar un día. Mucha risa, mucho amor, y mucho tiempo que regalarle. Antes me dedicaba todos los días, ahora siempre tengo barcos por su mar. Esto no es vida. En mi interior al menos fluye un certeza, que de noviembre no pasa... y si pasa no paso yo. Con Ian no valen decisiones, solo incertidumbres, cansancio, desánimo. Ni cantarle una nana, ni leerle un cuento chino. (¿Qué hice mal para tanto padecer? ¡Oh, Santísima!). Y mi esposa que sería mi salvación la han llamado a trabajar para una empresa catalana en Valencia. Una de tantas. Y dicen que como los amigos gorrones que siempre nombro han venido para quedarse. No comprenden que en toda circunstancia necesito de mi impagable soledad para solventar mis carencias psíquicas. Se trataba de sobrevivir a octubre luego a noviembre. ¿Y ahora qué? Como en Catalunya. Esto no tiene fin. Gracias.

viernes, 3 de noviembre de 2017

Si vas con él como si no.

Me viste, te vi y fui en tu busca, pero estabas acompañada y tu mirada se perdió en la baraúnda. Lo cierto es que creí que no teníamos asignaturas pendientes, pero aún te persigue el rencor que has creado en él con tus mentiras. ¿Qué te incitó a hablarme aquel día? No te imaginas lo feliz que me hiciste cuando te acercaste a mí y me abrazaste y nos besamos y recordamos tiempos mejores. Sin reproches, solo amor. Confieso que me sedujiste como un adolescente enamorado. Y qué bueno cuando cambiabas tus caderas de acera o mirabas al cielo si llovía. A veces llueve y sabes qué dice la lluvia, que para salir el sol primero tiene que dejar de llover. Me duele aceptar que has muerto después de quererte tanto. Ciego de mirarte, si me vuelves a ver, medita tus palabras al aire. Si vas con él como si no. Gracias.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Enterrando sollozos.

La dependencia que tengo del amor es total, sin embargo, soy incapaz de encauzar mis sentimientos por el camino que lleva a ti. ¿Qué escondes? El amor no se impone. El amor es libre. El amor todo lo puede. El amor no entiende de porcientos. El amor no obliga. El amor es fe ciega. Supongo que algo parecido al amor debe ser Dios y María.

Vuelves como te fuiste sin saber qué te hice para que te fueras ni por qué vuelves ahora como si no hubiera pasado nada. Qué te hice para que te fueras, qué te hice, amor. Y vuelves para decirme que todo lo que te pedí me lo diste. Yo nada te pedí, amor, otros serán los que te pidieron, yo no. Yo te hubiera pedido que no te fueras de saber que ya te habías ido. Sin saber por qué te fuiste ni por qué has vuelto, si aún permanece algo de mí dentro de ti, porque yo nunca te dejé de querer, no vuelvas si no estás segura de quedarte. No vuelvas ahora que sale el sol en mi vida. No vuelvas si tus intereses son hacerme daño hasta que no aparezca en la lista de los nuevos amanecidos. No vuelvas, aléjate de mí, regresa donde te has ido, donde nunca luce el sol. Lo veo en tus ojos y tu mirada chivata me confirma que vives de espaldas al amor. A veces uno pagaría por equivocarse, pero tú, como yo, somos carne de psiquiatra.

Un día, te quedes o no, me dirás qué te pedí y qué me diste, y te diré que ése no soy yo. Yo nada te pedí. Pero si de pedir se trata, pues me temo que a pedir has venido, pídeme lo que quieres y a cambio yo te pediré para compensar la balanza. Lo que te pida, como puedes imaginar, no será para mí. Al contrario, tú me pedirás para ti (me cuentan que en el circo que has montado te crecen los enanos). El caso es grave y va para tragedia. Te animo que no hagas lo que me hiciste a mí, ahora puedes ganar, además por el mismo precio a perder le puedes llamar ganar. Recuerda a Carlas Puigdemont. Y sí, entierra esos sollozos de plañidera que no cuelan, tu mirada chivata te delata. Gracias.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

En algún otro lugar.

En algún otro lugar llueve chuzos de punta,
llueve en algún otro lugar y los chuzos de punta se clavan en el alma.
Llueve y no te siento tan cerca como siempre, por sentir ya ni te siento.

En algún otro lugar llueve chuzos de punta.
Llueve en algún otro lugar y tengo inundado el corazón.
Lágrimas de corazón.

¿Alguien escucha tu voz
cuando me llamas para decirme que me quieres?
Desaliento taciturno y abismal.

Te imagino en el jardín de tus sueños abrazada a mí.
Extorsión...
Chantaje emocional...

Nunca dejaré de estar a tu lado.
En algún otro lugar.