martes, 15 de agosto de 2017

Baja de la nube.

El reencuentro es obligado. Me cuentan, y es una voz en grito en el pueblo de Patricia, que tu salud mental va de mal a peor. No había motivos para tanto atropello continuado. Tampoco has sido legal con esos principios que prometiste defender. A pesar de estar seguro que en un principio te ocultaron que llevaba tiempo intentando hablar contigo para que me explicaras los motivos que te alejaron de mí (duele el silencio) no dejé de quererte. También duele saber que con la verdad en la mano te aliaras con la mentira. Eres toda una contradicción. Y a qué santo te encomendaste para hacerme llegar, cuando la verdad se dio a conocer por sí sola, tus disculpas por delegación... Yo no guardo ni regalo rencor, además ya ni recuerdo cuánto hace que cerré el caso. Eso sí, no sigas devorando tu dignidad ni los derechos fundamentales de la gente honrada (primero el uno, después el dos, y así sucesivamente), no saltes las normas, no permitas que todo sea más doloroso. Y deja de cantar por los arrabales, como aquel tango tristón, que te importa un carajo lo que piensen de ti porque entre todos te están enterrando en vida. Y a él, no seas cruel, cuanto menos dile que deje de añadir indiferencia a la mentira que has creado. Yo no soy tu enemigo, tu enemigo eres tú, haz memoria.

Me gustaría ir y dejarte volar con viento de buena madrugada, pero sigues haciendo lo que no debes y tal vez vuelva con otra de tus meteduras de pata de banco: la confección de la lista no tiene nombre: no te dejes llevar. Ojalá y que te vaya bonito y no sufras: Vigila tu salud mental, no juegues a ser más fuerte de lo que realmente eres. Por mi parte nada está perdido, te ofrezco mi corazón y mi ayuda si la quieres. Baja de la nube. Gracias.

lunes, 14 de agosto de 2017

¡Vivan las fiestas del verano!.

En el pueblo de Patricia huele a pólvora, tambores y cornetas, y esas voces desentonadas, demasiado ruido para mi cabeza. El melonero se fue después de hacer el agosto con las últimas rebajas: "5 melones 5 euros", y dan comienzo las fiestas del verano. ¡Vivan las fiestas del verano!. El pueblo de Patricia es un pueblo poseído por los jolgorios, los tradicionales y los que se inventan. Tal vez y llegue el día que se tomen la vida en serio y la excepcionalidad les lleve a protagonizar una historia de buen juicio. (Y ahora, sin lágrimas en los ojos, dime: ¿Al jolgorio llamas hacer pueblo? Entonces, y cueste lo que cueste, te recomiendo contratar al Dúo Dinámico para la fiesta de final del verano. "El final, del verano, llegó, y tú partirás...". Recuerda. El pasado año te quedó una fiesta muy sosa). Gracias.

domingo, 13 de agosto de 2017

En el Aeropuerto de Barcelona-El Prat.

"La junta general de accionistas del grupo Eulen ha aprobado las cuentas del ejercicio de 2.016 con el incremento de sus beneficios en un 65% y alcanza los 14 millones". (leonnoticias.com. 29/06/2.016).

Doblas una esquina y miedo, cruzas la calle y miedo, te das la vuelta y miedo. La sombra del miedo te persigue y te impide alcanzar una meta. La que sea. Al miedo no le importan tus intereses. El miedo es el miedo y solo le interesa que le tengas miedo, miedo al miedo. Hay quien asegura que solo los ignorantes no tienen miedo. Y los arrogantes y los soberbios y los que te miran por encima del hombro. Me repatea que me miren por encima del hombro. Lo mío es miedo al miedo. Y dudo de todo lo que hago por miedo a que me salga mal o perjudique a alguien. A veces por dudar no hago lo que debo hacer. Yo, y no es por darle la razón a la dama que no me deja ir soy un caso para el estudio en un manicomio. Y he mejorado, de joven tenía miedo a sentir amor o querer simplemente. No digo que ahora vaya por la calle haciendo amigas (tú como siempre), pero una mirada de soslayo acompañado por una sonrisa, o un interés desinteresado: "cómo te va". De salud bien, gracias. No me gusta la gente interesada si no es por amor. Si no tuviera miedo a las consecuencias, desenmascararía a todos los vividores por cuenta ajena y saqueadores del erario público (dejaremos algún día de llamar erario publico al erario). Confieso que tengo más miedo que vergüenza. Sin embargo, a pesar del miedo, no callo ante las injusticias. Todos y todas tenemos en nuestro interior a un pequeño David capaz de derribar a un gigante Goliat. Yo, en la vida alcancé verdaderos logros a pesar del miedo. El miedo me puede por todas las partes menos por una: el pan de mis hijas. Como los trabajadores de Eulen que luchan con los medios a su alcance por el pan de sus hijos. La familia, y los niños primero.

"En el Aeropuerto de Barcelona-El Prat trabajan unos 350 empleados en los arcos de seguridad para pasajeros de la empresa Eulen. Sus sueldos oscilan según la antigüedad y algunos complementos, pero el grueso del personal cobra entre 900 euros y 1.100 euros. Por ello, muchos empleados aseguran verse obligados a hacer horas extras, que se pagan a 8 euros, sumando en ocasiones jornadas de hasta 16 horas". (eldiario.es. 11/08/2017).

sábado, 12 de agosto de 2017

Así las cosas.

Yo no quiero tener razón, me pagan para estar loco. ¿Quién no entiende? Quiero que seas feliz y que derrames amor por tus ojos, que no sufras, y la salud te acompañe al menos hasta que yo muera. Yo quiero eso y no tener razón.

Cuando era niño quería ser mayor y ahora que soy mayor me duelen los huesos cuando va a llover aunque no llueva y los huesos no duelan. Cuando era niño caía y me levantaba y seguía corriendo como si no hubiera pasado nada y ahora que soy mayor caigo y me tienen que levantar y a veces ingresar en el hospital. Cuando era niño era inocente y ahora que soy mayor soy culpable. Cuando era niño creía que los asturianos éramos primero princesas de Asturias y después reinas de España y ahora que soy mayor soy republicano. Ahora que soy mayor soy un cuadro decorativo de gran valor sin pared donde colgar.

Joder, dona, si no espabilo y aprendo de mis errores y de los que no son míos, de todos los errores he de aprender. Y aprenderé porque ya no soy ni mi sombra. Aviso: A los viejos que por vivir los años altos se creen estupendos que vuelvan a ser niños e inocentes o ya pueden llamar al cura y a las plañideras y al enterrador y a sus hijas si aún no se han ido. A poco que se descuiden no tendrán horizonte que mirar en sus amaneceres. Que cada cual arregle su casa lo mejor que pueda. En fin, para qué disimular: quien me conoce sabe de qué hablo. Si muero y resucito ya no será por amor, será por razones estrictamente interesadas, hipócritas, o sospechosamente morales. Gracias.

viernes, 11 de agosto de 2017

Y se ríe.

La dama que no me deja ir me dijo que saliera de casa y que me relacionara con la gente, que las relaciones sociales son estupendas y evitan caer en la depresión. El aislamiento social y la soledad mal llevada atentan contra la vida, en especial la vida de los más viejos. Probe, estudió para eso y quizá pensaba en mí cuando estudió para eso. Eso lo sé yo y lo sabe todo el mundo, lo que no sabe todo el mundo, en particular ella, que Eugenio ha muerto y dona también, y el pueblo no tuvo recambio para Eugenio y tampoco yo lo tuve para dona. Y luego quieren que salga de casa...

Mi esposa también me dice que salga de casa, que vaya al bar a almorzar y chismorrear con unos de una. No salgo de casa porque mi compañía es triste de morir y no tengo derecho a amargar el bocadillo a unos y chismorrear de una menos: yo no soy de esas. Diferente sería que yo supiera lo que ellos saben, entonces sí, o tampoco, porque no tenemos nada en común. Ni campos de naranjos ni sé de fúrtbol, perdón, Ángel María Villar ya no es presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y debo llamar fútbol al fútbol y no fúrtbol. Cada cosa por su nombre. Hay que aprender y ponerse al día, aunque el día sea de otros. Creo que me estoy haciendo viejo más deprisa de lo que tenía previsto. Joder, dona, me estoy yendo y no sé cómo evitarlo. Un problema me tiene atarantado y tiene que ver con la familia. Un problema familiar si no se toman medidas correctoras acarrea graves consecuencias psíquicas y tal vez de longevidad. Se pudiera decir que ya no me queda gaita que tocar en este entierro. En los años bajos dediqué los días a los asuntos inaplazables y en los altos estoy perdido como un poema que no se deja explicar bajo la luz de un descarado plenilunio. Remontaré o no. ¡Mátame camión!. Me ve desparramado por el suelo y se ríe. Y se ríe. (Por la riera se ve bajar a cuatro personas con un ataúd al hombro, ojalá y no llueva ni sea yo). Gracias.