jueves, 7 de abril de 2016

Honestidad pública.

De "Los papeles de Bárcenas" y otros papeles y más tramas corruptas y qué sé yo más a "Los Papeles de Wikileaks". Y cuando creíamos que no quedaban papeles objetos de la usura aparecen los "Papeles de Panamá". Los Papeles no mueren, como mucho amarillean. Transcienden los tiempos. La creación de Zeus, Pandora, abrió la caja de todos los males arrojando escupitajos a diestro y siniestro. Somos capaces de ir a peor en casi todo. Transparencia, credibilidad para los que nos gobiernan y otros ricos empresarios. Las grandes fortunas evaden su dinero al fisco y los que siempre pierden se quedan sin velas y sin mar. Algo tendrán que ver los recortes con la evasión fiscal. Digo. Y son personas ilustres en las que nos miramos como ejemplo a seguir. Lástima. Corruptos y borrachos de poder, el perjuicio que hacen al Erario lo pagamos entre todos. Y no digo que no entren en la cárcel, igual sí, y devuelvan lo dinero, también, pero el daño ya está hecho. A Dios gracias escribo de lo que no entiendo, pero si me apuran estoy por afirmar, por más que la abogada de la infanta y Abogada del Estado (cosa rara) diga que es reclamo publicitario eso de que hacienda somos todos es falso. "Hacienda somos todos". 

Tenemos demasiados corruptos en manos de testaferros a por ciento los impuestos que no se pagan. Empresas lavadoras de dineros con oscura procedencia. La honestidad es sinónimo de sinceridad. La relación entre honestidad y sinceridad ha de estar relacionado con la lealtad. Honestidad pública.

miércoles, 6 de abril de 2016

Un gin tonic por un gobierno.

Pablo Iglesias tomará un gin tonic con Pedro Sánchez si logra un acuerdo de gobierno. Eso está bien si lo paga Podemos o Pablo Iglesias, o el PSOE o Pedro Sánchez. O el PP, nunca se sabe. 

Un celebración es amena. A mí me gustaba. Incluso cuando no tenía nada que celebrar tomaba un gin tonic. Ay, me pierden las apariencias, como buen asturiano era más de celebraciones de espichas con sidra y pinchos de bacalao y tortilla y huevos cocidos. Y antes, porque ahora no puedo beber alcohol o no me dejan. Supongo que tiene que ver con mi mente absurda... Si digo gin tonic y le doy importancia no es por Pablo Iglesias, sino por Juanjo Millás, es recurso preciado en sus chismes diarios: "En la barra de un bar con mi gin tonic de media tarde y el oído pegado a la mesa de al lado una señora...". La envidia cochina me corroe por el talento de Juan José Millás. A sus pies.

Una celebración para cada ocasión que merezca la pena al conducir a un propósito común. El asunto que hoy me obliga a escribir en de soslayo, es el cacareado pacto de gobierno progresivo. El gin tonic lo tomaría Pablo Iglesias, a Pedro Sánchez lo imagino consultando a Susana Díaz y al comité federal si un gin tonic o un café descafeinado. En otros tiempos Pablo iglesias también consultaba a las bases de su partido, pero corre el tiempo y ve más ágil despedir a los compañeros desobedientes y tomar él mismo el mando de las negociaciones. Bien está, ¿qué tanto consultar y qué porras con chocolate?

No es fácil llegar a pactos si luego tienes que poner de acuerdo a medio millón de afiliados sobre los acuerdos que acordaste. Los votantes votaron a los políticos para que se entendieran y ya está. Aquí paz y después ya llegará Ángela Merkel con la rebaja. Quiero decir que pueden pactar lo que quieran y asumir los compromisos que les venga en gana, a fin de cuentas, la coyuntura histórica la marcará la Canciller Ángela Merkel. Pobres ilusos, no se han dado cuenta que los pactos a los que lleguen serán de baja intensidad. Es lo que ocurre en países de alto riesgo. Por cierto, ayer, entre los históricos datos de creación de empleo figura mi esposa con nombre y apellidos. Con dos días, solo dos, contribuye a los excelentes resultados de marzo y contribuirá a los de abril. Trabajó un día de marzo y otro de abril. Quien no se conforma es porque no quiere. Y quien no tenga un motivo que celebrar para una decisión tomada de antemano lo mismo. No se fíen de los políticos que votaron, siempre lo digo. Sean felices.

martes, 5 de abril de 2016

Qué bendito país sería.

Qué bendito país sería si no hubiera políticos ni corruptos (perdón por la redundancia) ni elecciones ni gobierno (solo Merkel) ni ejército ni armas ni ricos ni pobres ni historia que escribir. Ni desamor. Solo amor y desahuciados mentales. Qué país feliz sería. Anarquista sí, pero sin hermanas ni hijas infantas que es mucho peor.  

Amor transversal.

Una señora estupenda, amiga que fue, ahora me insulta con su silencio y amenaza con lo que desearía fuera el final de nuestra relación de amistad. En defensa de esa amistad he de decir que no fui yo sino ella que forzó la relación, y, aún y así, comenta por las redes sociales que la comunicación conmigo es cronológica, o sea, por delegación (me dijo que bien de otra manera). Lo que viene a demostrar que no está ni la debo esperar. Sin lugar a dudas el insulto es vulgar, a no ser que le quede algo de creación en la palabra. Otros fueron los tiempos y otras las circunstancias. Entonces, ante el éxito obtenido, ni una lágrima para disminuir el perjuicio de su silencio que nunca alcanzará el grado de ofensa.

Dueño que fui de su intimidad, hasta que Afrodita, diosa de la belleza, el amor y el deseo quiera, santa la poesía. El amor no tiene dueño, quizás adversarios, alguno también estupendo (nacieron la una para el otro. Por muchos años), pero eso no estoy dispuesto a defenderlo ante los tribunales de justicia que es donde se dirimen estos asuntos, o ante un café y unas pastas de té que sería más civilizado.

Desde hace un tiempo los dueños de los partidos políticos hablan de pactos transversales; los tiempos han cambiado y no sé, igual debiéramos volver al amor de forma transversal donde comienza el olvido al otro lado de un mar. Igual debiéramos pasar al sistema de las consecuencias donde lo que empieza termina. (Me cuenta que me sigues leyendo... Por mucho tiempo si sigo escribiendo, y lo haré me leas o no). Si de algo me tengo que disculpar me lo dices y me disculpo. También me puedo arrepentir. Por la amistad, por el amor si aún lo recuerdas... Una pregunta, ¿te atreverías con un amor transversal?

Allen Ginsberg.

Blues del Banco Mundial.

Trabajo para el banco mundial, sí, sí,
mi sueldo eran cien mil de los verdes.
Conozco mi economía Harvard mejor que tú.

Nadie sabe que yo hago grandes planes
a los líderes de Madagascar les enseño a bailar
a leer estadísticas y usar calzoncillos a rayas.

Las estadísticas emocionales no son mi trabajo,
hechos y números, no soy un atorrante
pero silvicultura y agricultura son un gran error.

Este es nuestro plan para estabilizar tu moneda:
Comercio internacional ahora o después,
sigue nuestro consejo lo agradecerás a tu creador.

¿Qué tienes para exportar, qué materias primas?
Monocultura, diamantes, café, cereales...
Véndelos en el mercado a las Multinacionales Imperiales.

Te prestaremos dinero para aumentar tu producción,
páganos un interés anual, para tu propia seguridad
ajústate el cinturón, no pondremos objeciones.

Tira algunos pequeños principios mínimos
el servicio de la deuda pago vuelve invencible el trato,
hay que poner dólares pero tu moneda es canjeable.

Pon a la gente a trabajar la tierra del mercado mundial,
tala todos los bosques, tendrás dinero líquido
o superautopistas rentables en lugar de selvas tropicales.

Con granjas agropecuarias puedes exportar carne,
recorta servicios sociales y la ayuda a los pobres,
afligida, la gente de la selva emigra a las ciudades.

Ajústate el cinturón vamos a dar un paseo por la costa,
la producción aumenta, los precios siguen bajando,
madera en pasta carne en hamburguesa, café patasabajo.

Aumenta la producción paga tu deuda al Banco Mundial,
al menos los intereses si es todo lo que puedes conseguir,
despuebla el Amazonas, no nos has pagado todavía.

En una década devolverás todo el dinero,
como servicio de la deuda, porque lo principal, ¡ay!,
te prestaremos más, pero no vendas caballo.

Medidas de austeridad, sueldos más bajos,
las aguas negras de la urbe son un terreno carnal,
los autobuses acaban arruinados en los lindes de la ciudad.

Corales y peces muertos residuos de las fábricas,
los indígenas le tomaron el gusto al dólar yanki.
Fondos de la banca suiza para dictadores en desgracia.

La fauna muerta por la deuda de Costa Rica
flora desconocida en la desembocadura del Boca Chica.
Aves del Ecuador, ¿enfermas con los escapes tóxicos?

Disturbios por las bolsas de arroz extranjero,
arma a tu ejército de chicos con gases norteamericanos,
pide dinero prestado para tu carrera de armas propia.

Familias trasladadas de las tierras fértiles a la selva.
La gente de la selva en chozas al abrigo de turistas,
¿bancarrota de divisas para los puristas del libre mercado?

Me acabo de retirar de mi empleo después de 20 años
en el Banco Mundial Central con la banda del dinero
asisto a las reuniones de AA no quiero morir idiota

Trabajé en Africa, las Américas, Vietnam,
Bangkok, también con los grandes del Banco Mundial,
ahora estoy retirado y me importa un cuerno.

Camino por las calles de Washington solo de noche.
El trabajo que hice, ¿estuvo malo bien?
¿Se cometieron graves errores sin que los vieran?

No era el trabajo de un burócrata como yo
comprobar el impacto de la política del Banco Mundial
cuando la deuda daba frutos en el árbol del dinero mundial.

Allen Ginsberg, poeta, falleció el 5 de abril de 1997.