martes, 1 de julio de 2014

Pablo Iglesias.

"Pablo Iglesias, reprendido por pasarse de tiempo".

El líder de Podemos denunció en su primer discurso en la Eurocámara que "la democracia está secuestrada". Levante-EMV.

Estoy de Pablo Iglesias que lo vomito. (Ni que fuera Luís Suárez). ¿Tan importante es que el bipartidismo haya creado un líder?

Lo demás no importa.

Existe un carretera marcado en los mapas para las urgencias. No hay límite de velocidad, se trata de llegar porque la vida está en peligro. Es una carretera sin arcenes ni medianeras solo de ida.

A veces uno puede verse reflejado en un atardecer o en un amanecer absorbiendo gotas de agua fina para aclarar las heridas. Sea como fuera, es una ruta dolorosa que enfrenta lágrimas de dolor y a más cuando se acerca la llegada. A veces uno siente bajo sus pies el fango que antes fue polvo y te anima a descansar.
     
La vida invita a tomar las cosas con diligencia, de ahí que haya tantos accidentes por no darse cuenta a tiempo del peligro que acarrean las prisas. La vida provoca circunstancias solo por ver qué tan atentos estamos. La vida no es un acto de fe. De la vida tengo escrito por ahí que no estoy seguro de nada: solo sé que su recorrido por el tiempo a veces es amargo y a veces dulce. Que existe la paciencia y la prisa. La claridad y la oscuridad. Y que el reto está en experimentar lo bueno y lo malo con sabiduría para evitar que nuestra esencia sucumba ante el dolor.
 
Un día, yendo por la carretera de ida sin apenas esperanzas, me encontré a la María y me dijo que no estaba solo y que podía afrontar sin miedo cualquier circunstancia si era capaz de caminar sin pausa a la velocidad que marca los latidos del corazón. De tanto ir por la esa carretera ya nadie me toma en serio porque siempre vuelvo (de momento), pero el mensaje de la María nunca se me irá de la parte de la cabeza que tengo exenta de anomalías (cada vez más pequeña). Tiene razón la Dama que vela mis sueños: "pronto nos veremos todos en el manicomio".

Soñar, volver a jugar con dona, apostar seguro a la fe, soltar amarras y defender el derecho a ser feliz, y sobretodo amar al bendito amor y la santa poesía. Lo demás no importa.

Nunca se sabe.

De cuando en vez es necesario enfocar aspectos positivos de la vida y agradecer por ellos cada cual a quien considere filántropo de los mismos. Pero un exceso de agradecimiento puede distorsionar la realidad de los hechos, de ahí que conviene inducir resignación hasta saber más acerca de esos aspectos positivos.

Aferrarse a la idea de más vale pájaro en mano... no, eso no. Toca ser agradecidos sin que estanquen nuestra plena realización personal... sí, eso sí.

No tengo más que decir.

Revisando los últimos acontecimientos, hice introspecciones en unos sentimientos que tenía padeciendo por falta de respuestas. Son sentimientos sin reciprocidad, sin indicios de causas razonables. Mis sentimientos se tambalean porque uno lleva a lo otro inexplicablemente. Estoy seguro que llegarán a mi vida otras bendiciones. De momento está lloviendo y toca resguardarse de la lluvia. Alguien diseñó un final y no fui yo. Queda pues zanjada nuestra relación. No tengo más que decir.

Palabras, solo palabras.

Me cuentan que una dama demostró que la palabra por sí sola produce un disloque en la sintaxis capaz de formar oraciones y expresar los conceptos. Que la palabra adormece la sintaxis y la hace estúpida. Y no sabe componer ni lanzar un piropo de joven enamorado. Hay damas que por ser inspiración de los poetas además creen que todo lo pueden. De ser una dama la que doblegara la sintaxis, además, debería estar enamorada... Sin duda el efecto de la palabra determina tensión, lágrimas y temor en el humano ser enamorado, incluso timidez, inseguridad y también ese hormigueo tan peculiar. La palabra, como comunicación verbal, es el principal vehículo de interacción cognitivo afectivo en la terapia de los enfermos de dolor de cabeza enlatado y ese no poder dormir que ataranta el psique.

Un poeta aconseja a una dama que vomite la palabra que la perturba por los oídos para hacer consciente su vida emocional. Supongo que desde la lejanía es natural que todo gire en torno a la palabra y sus maneras de expresar. Pero no sé si un poeta es el mejor consejero o la medicina que una dama necesita... no, no... Por encima de un poeta y una dama está el amor.

La palabra que persuade, que sugestiona, que observa, que hechiza, que habla, que mira de soslayo, que toca el cielo en la noche desvelada. La palabra efecto seductor depende del grado de sugestión racional con dependencia en estado de insomnio. La palabra adecuada se hace audible a años luz...

Esta noche, casi como ignorando el sabor de la soledad, quise escribir una canción y ya ves, solo palabras. Al igual que tú, yo... Palabras, solo palabras.