sábado, 17 de enero de 2026

Dejémonos sorprender.

En la cabeza tengo ruidos conocidos y desconocidos: hoy tengo el de los tambores. Uno conocido lleva lo de a diario (unos gastos de dentista con los que no contaba); el de tambores de hoy anuncia las fiestas de El Pueblo de Patricia: San Antonio.

Esta mañana, paseando Les Seniaes por el atajo de Flor de María... Joder, dona, el tiempo no se detiene... hace mucho que no paseo con Ian Les Seniaes. Disculpen la nostalgia. Paseando, digo, me adelantó el diario vivir con datos que no me eran desconocidos e identificaban a quienes caminaron a mi lado cerca de las encrucijadas de otro tiempo (y dale con el tiempo) que provocaron en mí desacuerdos de futuro. La vida no es fácil para nadie, para mí tampoco, pero simplemente porque es la vida que comparto no la que vivo. Ahora podría cantar un tango de Carlos Gardel, un triste tango que tuviera que ver con la realidad que no me es ajena y ser uno más con el desaliento que provoca cerrar etapas, condenar miradas superando los horrores del pasado y también, y sobre todo, concebir vínculos fraternales capaces de comprometerse con algo bueno para todos, además de sembrar esperanzas y desearnos una vida más grata. (Y fin a otro sábado de fieles los difuntos). Gracias.

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