Luis García Montero, poeta, afirma que la política es esa amiga que tenemos para solucionar nuestros problemas. Y anima a brindar con una copa de cava por ella. Un poeta, un amigo al que nunca llegaré a conocer, dio en loco. La política, no digo que no sea esa amiga, y que como él yo también quiero que solucione nuestros problemas, pero es cautiva de los políticos. Y perdió el pulso de la sociedad y entró en parada cardíaca y el corazón perdió la capacidad de bombear sangre al cerebro. La política murió y el materialismo ha hecho metástasis en los huesos del pueblo. Y ahora los accesorios son necesidad y la necesidad hambre, pero no de justicia, sino de abuso de poder; no de integridad, sino de apariencias; no de ideales, sino de arrogancia con lentejuelas. ¿Y ahora quién se atreve a decirle al pueblo que se muere? ¿Quién se atreve a darle la espalda al standing? ¿Quién cambiará la fascinación por el tedio? ¿Quién pondrá remedio a los delirios de grandeza? ¿Y quién, en fin, tendrá los "humildes" de negar que de soslayo venía advirtiendo hace tiempo que buscaran un clavo ardiendo? Gracias.
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