viernes, 30 de junio de 2017

Vale.

Ayer, a la hora de la siesta, como todos los días descolgué el teléfono para llamar al azahar y luego disculparme por la confusión (de no ser una perrería lo recomendaba), pero antes de marcar el número (este jueves tocaba el prefijo 91 de Madrid), qué cosa curiosa, escucho hablar a dos personas, mujeres para más señas, y no hablaban de cosas trascendentales, hablaban de trabajo y de encargos que una le hacía a la otra. Se podría decir que una era jefa y la otra subordinada porque a cada encargo le respondía con un vale y no era para el circo. Y eso, vale. Y aquello, vale. Y lo otro, vale. La jefa ordenaba y la subordinada vale. Una jefa de mucho ordeno y mando y una subordinada vale. Si digo jefa digo jefe. De toda la conversación que mantuvieron saco en conclusión que, como mi esposa: ¡señor, sí señora!, y sin ruegos ni preguntas. En mi vida laboral las cosas no valían por el hecho que las dijera el jefe. Ocurre que un jefe se equivoca como se equivoca un subordinado ¿o no? Si vale todo quizá no vale nada. ¿Y entonces?

Un día a los jubilados y pensionistas del pueblo de Patricia nos llevaros en autobús de visita a la Ford en Almussafes (el bocadillo de mortadela de pena); los coches se montan en una cadena de montaje y si falla algo, lo que sea, se va todo al carajo. Es cuando no vale nada y la producción acaba en la chatarra o en Inglaterra que circulan al revés.

A pesar que una jefa se le suponga más sabiduría que a una subordinada no todo vale. Todos y todas nos podemos equivocar. Mal anda un país cuando una jefa se cree omnisciente. En ese plan, y creo no equivocarme, acabaremos jodiéndole los milagro a Jesús el Cristo. A un jefe se le puede decir sí o no. A un jefe se le debe decir sí o no. Y luego que él decida y, sobre todo, que asuma las consecuencias.

Y por chismoso, vaya por Dios y María, se me pasó la hora de la siesta y me quedé esperando a mañana para hacer la perrería de la siesta a otro madrileño, si quedan madrileños en Madrid. A más no tardar este fin de semana estarán en la Playa de Cullera. Yo en verano no voy a la Playa de Cullera, miedo me da pisar a un madrileño bajo la arena en primera línea de playa con el carácter alborotador que tienen. Ni pensarlo. Gracias.

jueves, 29 de junio de 2017

Soy lo que quiero ser.

Hablo de asuntos inaplazables de los demás para justificar comportamientos que debieran ser amores. Indiferencia. De lo mal que va el país con estos políticos que van a lo suyo, a ganar las próximas elecciones y a perpetrarse en los escaños de colores del Congreso y el Senado y otras administraciones que ni sabemos que existen. Me preocupan las cosas de los demás y no las mías. En mi defensa puedo decir que hace tanto calor que fundiría un beso con un brazo pegado a un hombro. Por los besos que no nos dimos. Por los besos y los abrazos que nunca nos daremos.

La primavera se me ha ido sin enterarme. No es la primer primavera que se va sin enterarme. Digo que los asuntos inaplazables impiden sentir y no lo sé de oídas, pero ahora más que otras veces me duele porque Les Seniaes ya no lucen las flores de colores con su desbordante esencia, ni las mariposas vuelan libres. Un descuido con nombre me recuerda que nada ocurre por casualidad y que no debo estar pendiente de las cosas de los demás descuidando las mías. Mi mente absurda. La persona encargada de vestir la primavera de nuevos amaneceres y pintar de colores las flores en Les Seniaes y las mariposas y los pájaros y los más hermosos recuerdos con caricias de luna llena cambió el turno por otra persona madrugadora que viste el verano con calor sofocante antes que los amaneceres propaguen la esencia de las flores y lo quema todo. La persona encargada del verano ha pintado el paisaje de Les Seniaes con colores fuego. Me quedo en mi impagable soledad hasta que la persona encargada de vestir el otoño llegue al menos con el ambiente que se pueda respirar y no mascar.

Por reescribir la historia, ¿tú la cambiarías? A mí me es indiferente, solo conozco tu voz apresurada y ese mal humor. De los malos entendidos como excusa también se aprende. Solo quiero escribir el día y vivir en paz que es sinónimo de amor. Me perdí el cambio de estación por escuchar tus estúpidas excusas. Lo que tenía que dejar atrás no lo dejé y eso es todo. Lo que no puedo controlar me perjudica y me hace infeliz. Viviré sin ello. Mientras la noche preceda al día y María, la Magdalena, me acompañe... Mi mente absurda prefiere esperarte: No vuelvas. Gracias.

miércoles, 28 de junio de 2017

Los buenos amigos y la mala memoria.

Yo lo veo claro: Un político quiere ganar las elecciones y necesita dinero y entonces un gran empresario por su cara bonita... Es todo. Lo dijo ayer el señor Bárcenas. Después, los dueños de los partidos y los grandes empresarios no saben no contestan porque todos tienen que perder, y, sobre todo, qué ganar. Dicen que si el señor Bárcenas pactó con el PP la ley del silencio y pudiera ser si ya no lo era porque se retracta de lo que dijo y echa las culpas a santos incapacitados para declarar por la gravedad de sus enfermedades. Y si digo el señor Bárcenas, digo los secretarios generales incluido, el general secretario, desde la democracia. Según uno de los secretarios generales la función del señor Bárcenas era la intendencia. Se dedicaba a hacer fotocopias, ir a por café (el mejor café suizo, como los bollos suizos y los bancos suizos) y repartir las plazas de garaje a unas y otros. No niego que me gustaría tener un empleo como el del señor Bárcenas pero hay que estudiar y pasar unas pruebas muy exigentes, además, soy pensionista y es incompatible con mi impagable soledad, pero no me negarán que es un chollo ser tesorero del PP.

Un día dije en este país todos cojos, y hoy digo todos estúpidos menos los amigos empresarios de Rajoy para hacer negocios. El propio Bárcenas es un emprendedor con suerte. Y su esposa marchante de Arte.

Y ahora hablando en serio: ¿En este país un empresario honrado puede hacer negocios sin la mano amiga del PP? Pues yo lo vuelvo a ver claro: En este país un empresario honrado no puede hacer negocios sin la mano amiga del PP. Entonces "al que Dios se la dé San Pedro se la bendiga". En base a lo estupendamente que se lleva la oposición tenemos PP para para dar y tomar. Culpables los votantes, los votantes, y no España. La noticia a destacar: Aún hay esperanza. En el gobierno, naturalmente. Como ven, nada tan útil para gobernar como tener amigos y mala memoria. Si digo amigos digo amigas. (El PP, a día de hoy, sigue mandando por voluntad popular en las encuestas). Gracias.

martes, 27 de junio de 2017

A vueltas con la Ley mordaza.

Ley mordaza: multas de 600 euros por darle al "me gusta" en las redes sociales a un vídeo viral. El vídeo viral de un policía corriendo detrás de un supuesto delincuente genera multas de 600 euros a los responsables de comentarios jocosos y también de "likes". (eldiario.es).

De joven cantaba mis verdades a la cara y echaba a correr, ahora no canto, me quedo rumiando la incertidumbre que lleva a lo impredecible. Ahora callo. De joven puse un grano de arena para construir la democracia, hacía lo correcto, según mi manera de ver el asunto. El asunto en otros tiempos no era bueno. Hoy no son todos los que están, los que están no son todos porque el salario que tienen no les llega a fin de mes si cantan sus verdades a la cara. No cobran 600 euros para dar de comer a sus hijos cuanto más para cantar sus verdades a la cara. Yo cantaba mis verdades a la cara porque era joven y luego corría monte arriba. A mí me salvó ser joven, ahora. con la Ley Mordaza del PP. no se salva ni Dios y María. Todos cojos. Mejor callar, además, ya sabemos que las líneas paralelas no se juntan. Con los recortes, el PP nos contó que el fin justificaba lo medios, ésa fue la primera mentira, y ya no han dejado de mentir.

De joven no me lo llevaba el alma y cantaba canciones de libertad para no morir de vergüenza. Ahora no canto callo, y si canto, canto nanas y canciones de amor a la gente que me quieren y quiero. Soy viejo y no canto mis verdades a la cara, y si no canto mis verdades a la cara muero de vergüenza, de pobreza y enfermedad, de soledad mal llevada. Sin embargo, cada día al alba con el nuevo día empieza una nueva vida. La vida empieza cada día si hay esperanza, no la dejemos pasar de soslayo, no cometamos el error de creer que nuestros gobernantes no nos están llevando a un callejón sin salida. Señorías de la oposición no callen, y no validen con su silencio la Ley mordaza. Gracias.

lunes, 26 de junio de 2017

Mi palabra escrita.

"Toda palabra dice algo más de lo que debiera y también menos de lo que debiera expresar". José Ortega y Gasset.

Lo tengo escrito: Mi palabra escrita golpea y acaricia. Mi palabra escrita golpea cuando alguien me hiere el alma, mi alma herida, y me trae de regreso a casa. Mi palabra escrita acaricia la sonrisa alegre de un bebé. Mi palabra escrita acaricia más que golpea. Mi palabra escrita vuela libre como las mariposas cuando es primavera. Mi palabra escrita tiene sentimientos y se silencia para no herir otros sentimientos. Mi palabra escrita si no conmueve el querer de quien no atiende a razones se siente perdida y se desbarata. Mi palabra escrita no comprende la falta de interés y trasmite noticias que penetran a distancia. Mi palabra escrita no se contrasta para no caer en la corrupción. Mi palabra escrita está cargada de imaginación. Mi palabra escrita no se deja leer por personas que les interesa la inmaculada verdad. Mi palabra escrita no vale nada pero es mi palabra, y cuando no tengo nada que merezca la pena escribir mi palabra escribe por mí a libre albedrío. Y si una musa la inspira, entonces, mi palabra escrita solo se deja leer entrelíneas.

Mujer, cuando pienso en ti no soy dueño de mi voluntad y mi palabra golpea el teclado porque no encuentra lógico tu quehacer, me haces daño y te haces daño. Mi palabra escrita no entiende porqué te comportas como te comportas; si yo te quiero y tú me quieres, si me quieres... Si en realidad me sigues queriendo déjame ser dueño de mi voluntad para que mi palabra escrita no corrija tu sensibilidad por más que ésta sea pretenciosa. Mi palabra escrita alguien la lee y la toma en serio. Pero eso no sé explicarlo, supongo que todos tenemos una mirada en la que nos reflejamos.

Mujer, permite que mi palabra escrita vuelva al amor y la santa poesía. Obra en consecuencia, sino por mí por ti, y la gente que te quiere y le hace daño tu cara de pocos amigos. Tu tristeza no la cubre el maquillaje. Gracias.