domingo, 2 de junio de 2013

Un domingo espléndido de sol

De Guindos cree que España está saliendo de la crisis, y yo creo en Dios. Sea como fuere, los dos tenemos fe. Y en eso estamos. Echando números para salir de la crisis un domingo espléndido de sol.

Un analista económico diría que es mentira. Que no hay datos suficientes para creer que estamos saliendo de la crisis. Y si alguien me conociera diría lo mismo de mí y mi santísima fe religiosa, que soy un mentiroso. Ya creer no está de moda. La fe no marca tendencia.

Creer en algo o alguien implica severas consecuencias. Llegado el momento, tienes que dar la cara por ella, enfrentarte a la realidad, y como no demuestres con echos fehacientes que lo que crees es cierto estás jodido. Ya nadie se fía de nadie. Y perdida la credibilidad...

Cuando de Guindos, además de creer, nos enseñe los números que digan claro que la crisis es historia, entonces sí estaremos saliendo de la crisis y le creeremos, mientras no. Y nos duele que nos mienta. Lo mío acerca de mi fe religiosa a nadie importa. Ni a mí.

Si de creer se trata, me fío más de la santa poesía. Yo creo en la poesía. La poesía explica las cosas como una primavera enseña sus flores más hermosas. No hace falta creer ni tener fe. Se ve y se siente. Capturemos de un domingo espléndido de sol la esencia de nuestra humanidad y dejémonos de estupideces. Compartamos un domingo espléndido con un horizonte de poesía y de amor hacia el colindante sin pestañear, y tendremos la paz del alma garantizada.

Alguien sueña alejada del paraíso: yo le diría que se acercara más al calor humano, a la hermosura que ven sus ojos, aunque no viva entre nosotros. (Si no me entiendes como disculpa me vale. Así como la poesía que no se lee porque se siente. Hasta un ciego te diría ojalá).

Sencillamente lloro

Ayer me invitaron a un bautizo. Yo no soy de mucho ir a bautizos, ni a misa los sábados si no es por un entierro o una boda, pero me dijeron que si iba el sábado era como si fuera el domingo. Entonces fui. Hubiera ido igual para no hacer un feo a los padre del bebé, aunque al bebé le importaba un rábano que fuera o no. El bautizo como siempre: el agua bendita por la cabeza, unas palabras en latín y amén. Luego el cura dijo algo, pero la megafonía no funcionaba y no me enteré. Bebé bautizado. Después todos los invitados fuimos a su casa tirando petardos. En este pueblo si no hay petardos no hay fiesta. Bautizos, comuniones, despedidas de solteros, bodas, o borracheras porque sí. Por cierto, una casa estupenda, un jardín, una piscina, una cosa... Y los padres de los que ya no quedan. Para que luego diga mi esposa que mis amistades las enterré con dona. A pesar de que la invitación venía a nombre de Carmen y marido. Para el caso es igual, fui y me relacioné con las personas, e hice amigos, que ahí quería llegar. Hay que salir de casa para hacer amigos, lo dice mi esposa y también lo dice mi vecina la chismosa: "en casa nadie hace amigos".

Los padres del bebé estupendos, no me canso, se desvivían por todos los invitados para que no les faltara de nada: bebida, comida, sillas, todo muy bien. Y entonces mi esposa me presentó en sociedad: me dieron la mano, me preguntaron ¿es usted de por aquí? y en un verbo cada cual a su corrillo. Sin darme cuenta estaba solo y echado a perder. Igual tengo lo que merezco por "simpático". No tenía que haber ido a misa, al ágape sí, a misa no, a misa no. En un pueblo tan hermoso no me explico cómo los santos no huelen a azahar... Enseguida me disculpé con los padres del bebé y me vine yendo hacia casa... Al poco llegó mi esposa y me dijo que había sobrado mucha comida y que hoy domingo íbamos "los de casa" a almorzar. No hay mal que por bien no venga: el mes se hará más corto, y como todos somos de casa lo vamos a pasar de miedo.

A veces tengo ganas de llorar y lloro. Me provoco el llanto pensando en algo triste, en mí, por ejemplo, y lloro. Suena masoquista, pero funciona. Sencillamente lloro.

sábado, 1 de junio de 2013

Resumen del mes de mayo

Los casos de Violencia de Género no cesaron, y la judicatura con la suma de todas las pobrezas, policía y Guardia Civil, les envían ramos de flores. Mujeres Eternas, madres de la humanidad, ni un milagro las salvaría del machismo putrefacto de este país.
 
El maltrato contra la mujer existe, de ahí la tragedia. El maltrato contra la mujer está ahí, en las casa del vecino, en la de enfrente, pero nada pasa en la casa cuartel de la Guardia Civil dependiente del Ministerio del Interior, que dice que algo harían.
   
Si no denuncia el maltrato, la mujer no tiene esperanza, y si lo denuncia la matan. La Guardia Civil en este país asusta a los manifestantes huérfanos de casi todo pero no al maltratador. La mujer, como los amores idos, ha llegado a esta sociedad machista a sufrir.
 
La Guardia Civil, como nunca antes, es una vulgar operación de maquillaje sin utopía ni esperanza. Las madres asesinan a sus hijos y los padres a sus esposas. Son tiempos de las mayores e imaginables miserias humanas. Democracia igualitaria solamente a la hora de ejercer el voto. Y las elecciones las ganan los peores.
 
Nunca antes la corrupción política ha sido tan exhibicionista y fantasmagórica. Culpas del tiempo, de morir la ideología, y mientras, un dios de vacaciones, la María sin Jesús el Cristo y mi boca sin tus labios... Y luego está el paro, la sanidad, la dependencia, la pobreza...
   
Sobre la educación, luego de las reformas de unos y otros, decir que es el lugar ideal para desaprender: la educación es buena hasta que a los padres se les ocurre enviar a sus hijos a la escuela. Después de todo, ¿cómo encaramos el mes de junio?
   
¿Como sociedad, cuándo empezamos a hacer lo posible para evitar lo imposible?
¿Qué hacemos cada uno de nosotros para que esto cambie?
¿Cómo romperemos el círculo que hace de cada ciudadano el verdugo de sí mismo, y de la democracia una gran mentira? Círculo vicioso.
 
Si la democracia no es útil para que los pueblos alcancen un grado de felicidad, tranquilidad y paz, más temprano que tarde el pueblo comenzará a desconfiar de esta democracia y del cinismo de su clase dirigente.
 
¡Ay, dona!, para vivir en libertad, la gente debería demostrar que tiene un corazón digno de ejercerla.

El Tuit global

"Cada uno se dedica simplemente a salvar su propio pellejo".

Sin comentarios.

Avísame si vuelves

Si los ecologistas exigen la recuperación del medioambiente, yo exijo el tiempo perdido. El mío. Y con él mis deseos, mis anhelos, mis metas, mis esperanzas, mis sueños para urdirlos de nuevo y convertirme en una persona creíble a todas luces en lo que me quede por vivir. Y sobretodo recuperar a quien me amó. Me gustaría que quien me amó me acompañase. Juntos podremos transformar de forma racional las aspiraciones que podemos tener respecto al tiempo que viviremos sin que nadie nos convierta en unos pringados. Quiero compartir la vida que me queda por vivir y disfrutar de ella. Vivir cada instante con plenitud de conciencia aferrándome solo a los buenos momentos. Quiero recuperar el tiempo perdido.

La vida no me ha tratado como un ciudadano libre. Nada me ha regalado, he pagado por cada capítulo de mi vida el precio que me han pedido. He perdido mucho tiempo. Ahora, en la cumbre de mis aspiraciones, y dado que apenas me queda tiempo para seguir soñando, quiero disfrutar de la vida sin complejos. Sé que en una cultura tan acostumbrada a prejuzgar, tan amarrada a las últimas tendencias del colindante, a los procesos evolutivos de la historia que se repite, al dominio a base estupidez sin creatividad, a la hipocresía, el tiempo representa un desafío fundamental.

Corremos a través del tiempo y no podemos parar. Es consecuencia del estrés, es una verdad como la copa de un pino (no me imagino cómo será una verdad como la copa de un pino. Qué extrañas algunas verdades), el estrés se apodera de nosotros y, acumulado, le obligamos a actuar... Un convinado contranatural. Entonces, cabe preguntarse: ¿por qué y para quién organizamos y dedicamos nuestro tiempo? Creo que deberíamos volver a la escuela con otros maestros, nos hace falta reeducarnos, además de un entrenamiento distinto para llegar a ser dueños de nuestro tiempo.

Quiero ser el dueño de mis actos, el dueño de mi futuro. Quiero ordenar mi vida e intentar alcanzar mis proyectos. No me puedo permitir entregar más sueños por falta de tiempo. Quiero tenerlo previsto y estipular mis sentimientos sin ser una máquina del tiempo al servicio de los demás. La vida no me ha tratado honestamente. Quiero escribir mi futuro y tener mi propia librería. Quiero tomar el control de mi vida.

Hay quien piensa que al organizar su tiempo pierde su espontaneidad. En realidad, la persona dispone de completa libertad para organizar su vida. Organizarla a su antojo. Para eso hay que ser audaz y creativo. Y confiable. Mi vida tendrá el mismo límite que la tuya, tú organizarás mi vida. Por favor, perdona y no me desaproveches: aún tengo tiempo que regalarte. Sin ti no soy nada. (Avísame si vuelves).