viernes, 17 de mayo de 2013

El Tuit de un viernes certero

"Dando pasos firmes hacía un destino que ya está escrito".

Simplemente se trata de creer en el destino. Acerca del destino, la RAE dice que es esa fuerza desconocida que, según algunos, obra irresistiblemente sobre los dioses, los hombres y los sucesos. Y ya está. Y ya estás muerto, quiero decir.

Ahora que sabemos tanto de todo creer en el destino no es saludable. No. (Escribir permite escapar de ese estado de ánimo rutinario que nos perjudica y de las cosas banales de la vida. Digo banales y digo enfermedad).

Letizia Ortiz periodista

"No, no le digan a mi madre que soy periodista, prefiero que siga creyendo que toco el piano en un burdel". Refrán citado por J.L. Cebrián en su libro, "El pianista en el burdel".

Su Alteza Real la princesa de Asturias, Doña Letizia Ortiz, ha asegurado que "la crisis tiene su propio lenguaje" y que su uso "puede ser intencionado", durante la inauguración del VIII Seminario Internacional de Lengua y Periodismo: 'El lenguaje de la crisis', que se celebra en San Millán de la Cogolla. (La Rioja).

"De lo que sí estoy segura es de que la crisis tiene su propio lenguaje y que la utilización también puede ser intencionada; no es lo mismo decir ayudas que rescate, crecimiento negativo o recesión o reestructuración en vez de recortes", ha asegurado. EP.

Según la RAE, Eufemismo, es la "manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante". El lenguaje lo puede todo. Rajoy nos tiene engañados. Como saber sabemos que estamos jodidos, pero no lo que tenemos: si la viruela, una pulmonía, un cáncer, en fin, algo malo sí, pero no el qué. Pues bien, estamos en crisis. Letizia Ortiz periodista lo ha revelado sin eufemismos.

No es que los asturianos seamos más listos (aunque sí más guapos, que princesa solo hay una y es asturiana, y eso sube mucho la media. Las princesas siempre fueron las más guapas), pero mucho me temo que La Princesa de Asturias tiene los días contados en la Zarzuela...

Rajoy tiene prisionero o sobornado al lenguaje como estrategia de poder. Pero hasta aquí hemos llegado. Hoy, en la rueda de prensa después del consejo de ministros, estaré atento con el diccionario en la mano. Wert aprobará la ley educativa y quiero saber claro sin eufemismos lo que dice. Del ministro Wert ni su hermano se fía.

Siempre Benedetti

Hasta mañana, Mario Benedetti

Voy a cerrar los ojos en voz baja
voy a meterme a tientas en el sueño.
En este instante el odio no trabaja
para la muerte que es su pobre dueño
la voluntad suspende su latido
y yo me siento lejos, tan pequeño
que a Dios invoco, pero no le pido
nada, con tal de compartir apenas
este universo que hemos conseguido
por las malas y a veces por las buenas.

¿Por qué el mundo soñado no es el mismo
que este mundo de muerte a manos llenas?

Mi pesadilla es siempre el optimismo:
me duermo débil, sueño que soy fuerte,
pero el futuro aguarda. Es un abismo.

No me lo digan cuando me despierte.

Mario Benedetti murió el 17 de mayo de 2009. El poeta de la vida y el amor. No sé qué decir... Siempre Benedetti.

jueves, 16 de mayo de 2013

El Tuit de un jueves que nadie sabe

"Desde los últimos días de abril todo ha sido extraño. Siento que estoy viviendo una vida que no es la mía. Las cosas que hago no tienen nada que ver conmigo. Estoy viviendo la vida de otra".

El "tuit" de hoy lo escribió mi subconsciente. Desde los últimos días de abril, me he convertido en un desconocido para mí.

García Márquez, en Cien años de soledad, dice que se ha convertido con el devenir de los años en un concepto que define un mundo mágico, surrealista, donde todo puede ocurrir, por insólito que parezca, incluso a la vista de todos. Él se refiere a la aldea de Macondo, y yo creo que habla de mí.

Por favor, no me ignores

"Y avíseme si volviera, no es por capricho. Le juré amor eterno y no quisiera quedar en entredicho". J.M. Serrat.

Quiero escribirte y las palabras me salen confusas. Quiero escribirte y la poesía no me explica... ¿Me tengo que rendir, faltar a la palabra dada? Quedar en entredicho sería lo de menos, lo más sería que si volvieras... Estoy torpe para escribir... Estoy de aquella manera. No tengo el día propicio para nada que tenga que ver con la palabra y el amor. Si al menos fueras un sueño, un amor de ficción el nuestro... Si no existieras nada más que en mi imaginación... aunque tuvieras visos de una realidad confusa. El día de hoy no me convida a escribir y expresar sentimientos coherentes. Es querer y no poder. Es sentir y no saber cómo expresar con palabras sinceras que digan. Si pudiera desatascar mis maneras de decir y de pensar y de comprender los pensamientos que me golpean...

La experiencia me vale: podría escribir sin decir... Pero no con tu nombre. Aunque no te nombre bien sabes de qué hablo... Tampoco quiero provocarte, ¿qué ganaría? Me gustaría decirte que podíamos tomar café a las cinco como siempre. Hablo de tomar café, pero mi intención, y bien lo sabes, es pasear por la orilla del río y luego acurrucarnos en un recodo.... ¿Es difícil entender que no quiero morirme sin tener algo contigo?

He tenido la intención de alejarme de ti. (Cuando la palabra me abandona siempre quiero alejarme de ti). Y no puedo. Por favor, no me ignores.

Al final, no descubro en tu mirada y en nuestros besos el despertar de un día de gozo redentor. Yo, vivo a imagen de mi mismo, tú, consecuencia de tus dudas. Es fácil para mi recordar tus ojos y el color de tu pelo, e imposible olvidar mis ganas de ti.