jueves, 10 de agosto de 2017

Remontaré.

Qué amargo futuro el de alguien sin memoria que rompió amarras poniendo rumbo al Este, en un recodo del camino se detuvo, descansó, y siguió el recorrido del sol hasta encontrarse con la noche, se atrevió a llamarla día, y terminó amando incertidumbres y miserias envolviéndose en el silencio para escribir negando hasta la nausea la virtud en la que debería asentarse la verdad y su veneración. ¿Qué extraño personaje puede sentirse orgulloso de su presente a condición de que nadie le recuerde sus olvidos? (Definitivamente no sé qué será de mí, pero sé que no seré de nadie ni tendré ensueños angustiosos por haber hecho lo correcto. Ya amanecerá otro día). Gracias.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Resignación.

Porque de tus ojos la mirada no es la mía
no volveré a escribir narraciones de fábula con tu nombre.
Ni a escondidas como antes, ni a escondidas iré a verte.
(Tu casa ya no es la mía).
Soñador obstinado, te busco, y no apareces en mis sueños.
Y porque sigo sangrando por la misma herida que sangré.

¿Qué será de ti? ¿Qué será de mí?
¿A quién importa?

Por ti sé que existe un universo y la esperanza.
Por ti sé que las mariposas siempre vuelan libres en primavera.
Por ti sé que soy capaz de esculpir mi mente absurda.
Por ti sé que el amor no muere si a tiempo lo improvisa un verso.
Por ti sé que nada volverá a ser como antes.
Por ti sé que eres muy feliz y solo eso importa.

Te dejo ir:
ve con Dios.

El último que apague la luz,
si es que hay luz,
y cierre la puerta,
si aún no la han robado.

martes, 8 de agosto de 2017

Tú cambia de vida.

Te levantas ves amanecer y bostezas. Negativo. Diferente sería que te levantases vieras amanecer y considerases un día ideal para cambiar de vida. Eso sería excelente porque tu vida no es tuya. Pero es una gaita cambiar de vida con lo que cuesta simplemente cambiar el paso. Te acostumbras a la monotonía y ocurre lo que ocurre. Sin embargo, a veces vas a tu ritmo y tienes que cambiar el paso porque si no te atropellan te estrellas. Y la hostia de antología. Es necesario cambiar de vida cuando se agotan las posibilidades de alcanzar un sueño o algo hermoso no suena a nota musical de Bach. Escucha esa voz interior: Cuando amanece y el día no te da ánimo, cuando al abrir la ventana no te gusta lo que ves, cuando el viento viene de cara, cuando el trabajo te amarga, cuando sientes tus piernas flaquear, tú cambia de vida. Cuando un amor se adueña de tu corazón pero te hace mal, cuando lo que sea te perjudica la salud, cuando no sabes qué hacer ni qué decir y no te explicas cómo has podido llegar a esa situación de honda penumbra, tú cambia de vida. Pero no cambies por la vida de otra gente, cambia por una vida que lleve tu nombre. ¿Recuerdas esa tarta de chocolate que te vuelve loca, que te engorda y te perjudica la salud? ¿Recuerdas esa tarta de chocolate cuando vas a comprar pan y la ves recién salida del horno y a pesar de todo eres incapaz de decir no? ¿Recuerdas? Recordar a veces es morir.

Si un ángel visitó a María y le dijo que concebirá al Salvador y lo concibió, y si una zarza ardió en el monte Horeb sin consumirse, ¿comprendes? Cambiar de vida no es difícil si consideras que te está matando. No puedes lograr un día ideal para cambiar de vida si al ver amanecer le bostezas. Existe otra vida mejor: tu propia vida. Por último, aunque sé que no lo entiendas porque vuelves una y otra vez más: por el mismo camino llegarás al mismo lugar. Si quieres ir a otro lugar elige otro camino. Gracias.

lunes, 7 de agosto de 2017

Para que no vuelvas.

"Tanto fue el cántaro a la fuente, hasta que se rompió". (Sabiduría del pueblo). Para que no vuelvas es la excusa que estaba esperando para que no vuelvas. Y no vuelves. No puedo por menos que explicar las razones que te impiden volver. Son mis razones, no las tuyas, ni las suyas que ya son las tuyas. Para que no vuelvas. Y ya me explico.

No digo que me gustaría ser otro porque soy yo, y me he acostumbrado a mí. Yo soy más de todo y más y mejor que otro. Yo soy estupendo. Me di resultado vida y media y no quiero cambiar. Así he ganado el derecho a dar mi opinión sobre el cuento que viene al caso. Pero mi opinión ya está escrita, la escribí hace tiempo a la espera que viera la luz. Se trata de la conveniencia absolutista, el capricho de quien cree que ha ganado lo que no estaba en juego y, ahora, hace y deshace a su antojo. Lástima. ¿Dónde estás que no te fuiste? Es el título del cuento que viene al caso. Nunca sabemos siquiera lo suficiente. Fui razonable, fui lo que se esperaba que hiciera y fuera: tirar la piedra y esconder la mano y mantenerme al margen, o de soslayo que me gusta más. Yo acerté, pero tú no aceptaste, entonces, me voy antes de que me eches. Solo quiero que recuerdes la promesa: mientras viva, amor, mientras vida. (Me explico como un libro en blanco para que mi absurda no me entienda. Mi palabra solo quiere llegar a su corazón).

Porque no olvides tus valores, los familiares, y los que aprendiste fuera de casa. Porque te des cuenta a tiempo y no permitas injerencias lesivas en tu vida. Porque, ciega de amor, sepas responder a los impedimentos que te salgan al camino con sabiduría. Y, sobre todo, cuando creas que es no di no, cuando creas que es sí di sí; tu opinión es tuya y tuyas las consecuencias: asúmelas con dignidad. No te equivoques por nadie porque nadie es nadie. Gracias.

domingo, 6 de agosto de 2017

Agonía.

¿Para qué sirve el amor si por omnipotente decisión de quien se cree el dueño del universo me deja en la indigencia? Quien no sabe a dónde va llega donde llega y llegó a su sitio. Ése sitio está ocupado, estúpido. Y luego hay quien va diciendo por ahí que Dios aprieta pero no ahoga. Desde mi cante jondo solo se me ocurre decir: ¡manda güevos!.

No me quedan vivencias que escribir. Si alguna vez dije que otros tiempos fueron mejores hablaba de amor, y ya no recuerdo, el asunto es grave y va para peor. A veces no soy capaz de explicar mis sentimientos. Quiero y no puedo, no puedo decepcionarme una vez más. Mi mente absurda se niega y todo lo emborrona. Así también muere el amor. No pretendo ser original, nada entiendo, soy apenas una pregunta sin signos de interrogación ni sabiduría, hasta Ian me podría responder si me escuchara. Ian, un cielo de bebé, no está sino para él y La Patrulla Canina.

El asunto es grave y va para peor pero no renunciaré tan fácilmente. Iré en busca de la merecida indiferencia y desde el desprecio me manifestaré contra la impunidad y sus ominosos componentes. Un amor de conveniencia dirá no: él no lo sabe pero dirá no. Lucharé por ello mientras me queden fuerzas hoy y mañana y siempre, mientras me queden fuerzas. Amor: quiero que abras lo ojos, que abra las alas y que vueles libre. Mientras, moribundo, agonizaré con él o no moriré. Pero antes dirá no, dirá no. (Lamento sacar mis miserias a pasear. Con el perdón). Gracias.