lunes, 10 de noviembre de 2025

Necesito escribir.

Desde hace tiempo ando de aquella manera y no sé yo qué hacer para volver a escribir. Necesito escribir. "Tú escribe". Qué más quisiera, pero tengo la cabeza en otro sitio y mi cuerpo no responde. Mente y cuerpo. Malos tiempos. Ayer fui a misa en busca del alivio de la pena que me aflige y oprime el ánimo, también, y puesto que allí estaba busqué la consolación que los creyentes encuentran y no hallé ni tan siquiera conmiseración y salí. Ir a misa es como ir al cine a ver una película de intriga y nada más comprar la entrada topar con un rompehuevos que al oído te diga que el asesino es el chofer. Si eso les ocurre tienen que saber que en taquilla no les devolverán el dinero... No insistan. Ni vayan al neurólogo en busca de la sanación de la mente, pues encontrarán la sala de espera vacía: no hay neurólogos. Además, pal´caso los neurólogos no curan. Estudiar to pa ná, la mayor tontería. Eso sí, urgencias está que no cabe una camilla por los pasillos. Ayer fui a misa y tenía que haber esperado a rezar el Padrenuestro y amén. (A Dios gracias, la persona que piensa en suicidarse no persigue morir). Gracias.

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