sábado, 8 de noviembre de 2025

Buenos días, Elsa.

Un jueves 13 de marzo, de este año 25, tal vez, les hablé de una mujer de dulce voz que no conocía sino por teléfono y que me había dejado un profundo sentimiento de buena gente. Pero había más: La imaginé con mirada triste. Hay experiencias que una mujer no debiera vivir. A cierta edad no es difícil discernir una situación de complicada explicación, especialmente cuando estamos bajo la negación, los prejuicios, o simplemente cuando habita en el corazón un sentimiento arbitrario o una animadversión disfrazada de inocencia. Viene el asunto al caso porque hoy sábado la conoceré. Se llama Elsa, es amiga de Patricia y sus hijos, Alex y Ian, juegan a fútbol y hoy tienen partido y les veré ganar. Ojalá a su dulce voz le sume una alegre sonrisa. Los sentimientos del humano ser son un batiburrillo de emociones hilvanadas con realidades paralelas de cada cual hasta que emergen. Cómo emergen nadie sabe. Elsa no será un desengaño para mí. Elsa, suena bonito. Buenos días, Elsa.

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